Inspección Visual

Viñedo de PROVIR

La inspección visual es la forma más común de la estimación del rendimiento. Los viticultores evalúan la cantidad de hojas y frutos de la vid y usan su experiencia para gestionar la copa, por ejemplo, deshojando la copa, la eliminación de la fruta o la poda. Esta técnica es muy precisa, pero no es factible cuando se aplica en zonas grandes. Por lo tanto, los viticultores inspeccionan visualmente un área pequeña y hacen estimaciones que se utilizarán para decidir la intervención necesaria. Este procedimiento resulta en un rendimiento no optimizado y en vinos de baja calidad ya que se mezclan uvas de diferentes estados de maduración.

La Viticultura de Precisión tiene como objetivo reducir la dependencia de las inspecciones visuales mediante la integración de las herramientas de hardware y software para ayudar a la gestión de cultivos. Los Sistemas de Información Geográfica (GIS) se utilizan comúnmente para capturar los datos de temperatura, humedad del suelo, humedad de las hojas, radiación solar o humedad del aire en el área circundante a la vid.

Los satélites también se pueden utilizar, pero están fuera del alcance tanto de las Pequeñas y Medianas Empresas como de las Asociaciones. Una alternativa más barata es la instalación de varios conjunto de sensores a lo largo de la viña para realizar mediciones y todos los datos se transmiten de forma inalámbrica al viticultor.

La tecnología robótica se está introduciendo en el mercado agrícola, pero la mayoría están todavía en desarrollo. Ha surgido un especial interés por robots para la cosecha o poda de forma automática y para el manejo de la maleza.

Sin embargo, ninguno de estos robots se centra en el seguimiento de las características relevantes que conduzcan a un aumento del rendimiento y la calidad de la producción.